Rica receta de espinacas con garbanzos en salsa de tomate. Una receta vegana tradicional para los meses fríos de otoño e invierno.
Dificultad: fácil
Preparación:
Lava las hojas de espinacas y ponlas a hervir en un poco de agua con sal, 2 minutos, hasta que estén un poquito blandas, pero no demasiado. Si son espinacas congeladas hiérvelas directamente, no hace falta descongelarlas antes.
Si vais a usar garbanzos precocidos de bote, enjuagadlos bien bajo el grifo, coladlos y reservad.
Si vais a cocer vosotras mismas los garbanzos, hay que dejarlos la noche antes en remojo. Calentad en una olla agua sin sal. Echaremos los garbanzos, previamente escurridos, cuando el agua esté hirviendo, sólo después añadiremos un poco de sal. De este modo, se cocerán más rápido. Si disponéis de una olla a presión, será más rápido.
En una sartén a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de oliva, ve echando para sofreír el diente de ajo, la cebolla, los pimientos, todo picado y en este orden, según se vayan pochando. Echa una cucharada de pimentón dulce, remueve bien para que no se queme (pues daría a toda la comida un desagradable sabor amargo).
Añade tomates naturales pelados y picados muy finamente, o una lata de tomate triturado. Echa las espinacas, los garbanzos y las especias que más te gusten (pimienta, comino...), y ponlo todo a fuego lento unos 30 minutos, medio tapado, para que se vaya consumiendo lentamente el caldo y se mezclen los sabores.
Servid estos garbanzos con espinacas bien calientes.
Receta vegana enviada por Juan
Foto: Xemenendura bajo licencia Creative Commons BY-SA 3.0